Bac – documento n° 1


DEL CAMPO A LA CIUDAD

Los protagonistas son el subsecretario del ministro de la Vivienda y dos empresarios el Chato y Nemesio.

-¿Tú te [simple_tooltip content=’fijarse EN : faire attention À‘]has fijado en[/simple_tooltip] la cantidad de gente que abandona los pueblos en Extremadura y Andalucía para irse a vivir a las capitales? Algunos gobernadores han mandado a la [simple_tooltip content=’Equivale a la Gendarmerie francesa’]Guardia Civil[/simple_tooltip] a las estaciones [simple_tooltip content=’para que + subjuntivo’]para que[/simple_tooltip] los obligue a regresar a sus campos, pero entonces ellos se las arreglan para tomar el tren en otra provincia más permisiva. Esa migración no hay quien la pare. ¿Y adónde van, si no hay viviendas? A [simple_tooltip content=’les bidonvilles‘]los barrios de chabolas[/simple_tooltip]. Se juntan de noche [simple_tooltip content=’un maçon‘]un albañil[/simple_tooltip] y cuatro [simple_tooltip content=’un peón : ici. un ouvrier‘]peones[/simple_tooltip] y para cuando amanece, ya hay una chabola más. Todos esos que viven en chabolas, ya mismo van a querer vivir en un piso o en una casa barata. […]

A los postres, después de un brindis con champán, el Chato le pregunta a Nemesio: -¿Sabes lo que estamos celebrando?

-Dime, dime.

-Hoy he rematado el negocio de mi vida. Voy a construir seis mil viviendas en las afueras de Madrid.-¿Qué dices? -se sorprende Nemesio-¿Seis mil?

-Lo que oyes. En el Ministerio van a [simple_tooltip content=’Faire un appel d-offres‘]sacar a concursos[/simple_tooltip] la construcción de diez mil viviendas [simple_tooltip content=’barato ≠ caro’]baratas[/simple_tooltip] y cinco mil de protección oficial.

– Pero si las sacan a concurso lo puede ganar otro -objeta Nemesio.

-¡Qué tonto eres, compadre! -sonríe el Chato con suficiencia-. Ya [simple_tooltip content=’untar las manos : graisser la patte‘]he untado las manos[/simple_tooltip] necesarias para que el concurso me lo adjudiquen a mí. Eso para las viviendas baratas. De las viviendas protegidas tengo apalabradas dos mil, pero necesitaría un socio, porque hay que hacerlas en cuatro provincias y eso es mucho.

-No te entiendo.

-¡Que es más de lo que puedo hacer yo solo, coño”, que necesito un socio y otra empresa!

-¿Y qué propones?

-Que nos asociemos al 50 por ciento en una empresa nueva. Tú y yo.

Juan ESLAVA GALÁN (escritor español), De la alpargata al seiscientos. 2010